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La Red Andaluza de Semillas con el 8 de marzo

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Desde la Red Andaluza de Semillas (Red de Semillas “resembrando e intercambiando”) queremos nuevamente expresar nuestro apoyo a las reivindicaciones y movilizaciones convocadas en torno al 8 de marzo.

Nos unimos al llamamiento de La Vía Campesina y a la movilización global para enfrentar el avance de las prácticas asociadas al fascismo: el machismo, el odio a las personas pobres, el racismo, la homofobia y los retrocesos de derechos humanos y de las comunidades locales, y decimos basta de violencia explícita y de violencia estructural. Queremos vivir en paz, con alimentos sanos y saludables para todas las personas.

Aún hay millones de personas que sufren de desnutrición aguda diariamente por falta de alimentos, y la solución a esta atrocidad pasa por reconocer que las mujeres producimos localmente gran parte de los alimentos que nutren a los pueblos y cada vez somos más quienes lo hacemos con Soberanía Alimentaria con base agroecológica.

En el campo y la ciudad, enfrentamos múltiples violencias: doméstica, sexual, política, económica, patrimonial y simbólica. Denunciamos el aumento de los feminicidios, y también la criminalización de las defensoras de la tierra y el territorio en muchos lugares del mundo. Insistimos en la urgencia de políticas públicas que protejan a las mujeres y frenen la anulación de leyes sobre feminicidios, paridad de género y educación sexual. También denunciamos las agresiones militares que están sufriendo muchas comunidades locales en el mundo, con especial cariño nos solidarizamos con las palestinas y saharauis.

Las mujeres campesinas, indígenas, pescadoras, pastoras, nómadas, migrantes, trabajadoras agrícolas, desempleadas y desempeñamos un papel clave en la lucha por un modelo social basado en la Soberanía Alimentaria. Solo puede existir Soberanía Alimentaria con justicia de género. Solo puede haber Reforma Agraria real si las mujeres accedemos plenamente a la tierra, al agua, a las semillas, a los bosques, a la pesca, al crédito, a la asistencia técnica y a los espacios de decisión.

Frente a la guerra y la violencia de los ricos, vamos a seguir trabajando para poner la vida en el centro, practicando y fortaleciendo las economías feministas del cuidado como eje de una transformación profunda. Frente a un modelo que prioriza el lucro sobre la vida, proponemos economías que sitúen el bienestar de las personas y los ecosistemas en el centro de nuestra práctica. Saludamos a todas las mujeres que, desde distintos territorios, sostienen la vida, la alimentación, el cuidado y las transformaciones sociales.

Nos alegramos de la declaración de 2026 como Año Internacional de la Agricultora propuesto por la ONU. Pero el reconocimiento no puede quedarse en discursos. No necesitamos homenajes simbólicos, exigimos un sistema alimentario que garantice una alimentación sana y de calidad accesible universalmente.

Este 8 de marzo sigamos haciéndonos ver! Animamos a todas las personas y organizaciones a participar en las movilizaciones que se convocan localmente.

¡Mujeres, del campo y de la ciudad, por la igualdad en el acceso a la tierra, agua, semillas, territorios y por alimentos sanos y suficientes para todas las personas!