La Oficina Europea de Patentes (OEP), cada vez mas descarada otorgando patentes sobre genes naturales de plantas
Nuestras amigas de la campaña No Patents on Seeds! nos avisan de que las recientes decisiones de la Oficina Europea de Patentes (OEP) ponen de manifiesto que los límites legales vigentes sobre las patentes de semillas para frenar la monopolización de los recursos genéticos naturales no están siendo respetados.
A pesar de la prohibición de patentar plantas obtenidas mediante "procesos esencialmente biológicos" (también conocida como Regla 28(2) del Convenio sobre la Patente Europea), los genes vegetales naturales presentes en las plantas agrícolas se están patentando como si fuesen invenciones humanas. En consecuencia, las variedades de cultivo obtenidas a partir de estos genes también están quedando dentro del ámbito de aplicación de estas patentes.
Entre los ejemplos de patentes concedidas en 2025 que incluyen genes naturales en plantas agrícolas están la espinaca (EP3975697), el tomate (EP3911147) y la lechuga (EP3797582). Por ejemplo, una patente concedida a Bayer incluye variantes genéticas naturales que supuestamente hacen que la lechuga sea resistente a ciertos pulgones. La patente se concedió en diciembre de 2025.
Según la legislación vigente en materia de patentes en Europa, el alcance de las patentes que incluyen genes también se extiende a todas las plantas obtenidas utilizando los genes patentados (artículo 9 de la Directiva de Patentes de la UE 98/44). Esto significa que incluso las plantas obtenidas mediante cruces simples pueden estar cubiertas por patentes, a pesar de que la UE aclaró en 2017 que estas no son patentables. La OEP no patenta directamente las plantas, pero sí permite incluir en las patentes variantes genéticas naturales que limita la posibilidad de seguir utilizando estas plantas de forma libre para la mejora.
La legalidad en la Unión Europea es que solo se pueden conceder patentes sobre genes aislados de su entorno natural. Lo que busca la norma es que únicamente se puedan conceder patentes sobre genes no naturales obtenidos por métodos de ingeniería genética. Sin embargo, una reciente decisión de la OEP sobre una reclamación presentada contra una patente de maíz concedida a la empresa de semillas KWS (EP3560330) indica que la OEP se declara insumisa a la normativa europea, al considerar que los genes son patentables incluso en casos de fitomejoramiento convencional en los que no se ha modificado artificialmente el genoma.
Este comportamiento anómalo de la Oficina Europea de Patentes tiene como consecuencia una importante fuente de ingresos para las obtentoras de la patente (habitualmente grandes empresas) y un grave problema, especialmente para las pequeñas y medianas empresas de fitomejoramiento tradicional, ya que les obliga a pagar a las grandes compañías tasas de licencia y contratar a agentes de patentes. Como resultado, los procesos de fitomejoramiento modestos tienen que abandonarse. Un informe reciente de la Comisión Europea reconoció la existencia de estos problemas.
En el debate, fuertemente influenciado por las presión de las grandes empresas de semillas, sobre la futura regulación en la UE sobre plantas obtenidas mediante nuevas técnicas de ingeniería genética (NGT), el Parlamento Europeo propuso, como mínimo, prohibir las patentes sobre fitomejoramiento convencional y variantes genéticas naturales. Sin embargo ha prevalecido el interés de las grandes corporaciones y estas exigencias ya no se incluyen en el borrador actual, negociado en diciembre de 2025.
Desde la Red Andaluza de Semillas, como organización de base que defendemos la biodiversidad cultivada apoyamos a No Patents on Seeds! e instamos al Parlamento Europeo a que rechace esta propuesta y a que en defensa del bien común, desde desde los poderes públicos se llame al orden a la Oficina Europea de Patentes para que vuelva a la legalidad vigente y aplique de una forma efectiva las prohibiciones de privatizar la biodiversidad cultivada convencional previstas en la legislación sobre patentes.

